Los niños suelen aburrirse en los viajes y preguntan constantemente cuánto falta para llegar. 

Los Juegos y las actividades lúdicas suponen experiencias con un valor de aprendizaje y desarrollo incomparable. Hacer actividades juntos crea un buen clima y fortalece los vínculos. Además, el juego es fundamental para un desarrollo emocional sano y para el desarrollo de la autoestima y la confianza de los niños.

Los pequeños no perciben el paso del tiempo como los adultos esto hace que cinco minutos sentados en su sillita, sin ver nada más que coches a su alrededor, no les guste nada. Para evitar que ellos se aburran y que tú te desesperes, puedes poner en práctica alguna de estas propuestas:

1. Carrera de gotas

Este juego es el ideal para los viajes en días de lluvia. Cada jugador apadrina una de las gotas de agua que quedan pegadas al cristal y van escurriéndose hacia atrás. La gota más rápida hará ganar a su padrino. Es conveniente marcar el punto de salida y la meta. A partir de 4 años.

2. Contar un cuento

Un adulto dirá las palabras clave: cosas, personajes, lugares... Los niños deben crear una historia que contenga todos los elementos que les han dicho. Es una estupenda forma de enseñarles a inventar un cuento. A partir de 4 años.

3. Veo veo

Un clásico que no suele faltar en los viajes. Mientras uno piensa en algo que está viendo constantemente durante el trayecto: “Veo, veo”. Otro pregunta: “¿por qué letrita empieza?”. El primero contesta y los demás intentaran adivinar en qué está pensando. A partir de 5 años.

4. Revista viajera

Se hojea una revista y se elije una fotografía, después hay observar por la ventanilla para encontrar objetos como los que aparecen en la fotografía elegida. Cada uno pone su señal encima del objeto que encuentre y gana el que más señales tenga al pasar 10 minutos. A partir de 5 años

5. La casa de San Juan

Un clásico de las canciones para viajes. Alguien robó pan en la casa de San Juan y como nadie sabe quién, todos van acusándose unos a otros mientras cantan:

  • Todos: “Álvaro robó pan en la casa de San Juan.”
  • Félix: “¿Quién yo?”
  • Todos: “Sí, tú.”
  • Félix: “Yo no fui."
  • Todos: “¿Entonces quién?"
  • Félix: “Ángela.”
  • Todos: “Ángela robó pan en la casa de San Juan...”

Este juego es especialmente divertido en el autobús debido al número de participantes. A partir de 5 años.

 

6. 1-2-3 Responda otra vez

Consiste en adaptar el famoso concurso de televisión 1, 2, 3 y agrupados por parejas o individualmente, hay que enumerar objetos, clases de animales, nombres de lugares... Y así elaborar una lista hasta que se equivoquen o repitan respuesta. Tras unas cuantas preguntas, ganará la pareja o el niño que más respuestas acertadas tenga. 

7. La frase más larga

Uno dice una palabra. El siguiente repite esa palabra y añade otra. El tercero repite las anteriores y añade otra más. Y así hasta que se forme una frase con elementos del paisaje. Hay que ser rápido en añadir palabras y así, cada frase que surja será de lo más disparatada. A partir de 8 años.

8. Poesía en movimiento

El primero pregunta: "¿Qué metemos en la nevera?" Por turnos, todos van contestando cosas que rimen. Por ejemplo: una pera. Cuando ya no se les ocurra nada más o menos coherente, se vuelve a formular la pregunta cambiando el recipiente. A partir de 7 años.

9. Palabras encadenadas

Uno dice una palabra para que el siguiente diga otra que empiece por la última sílaba de la anterior. Si no se le ocurre ninguna, queda eliminado. El juego se acaba cuando sólo queda un niño sin eliminar. A partir de 6 años.

10. La lista de la compra

Ideal para mejorar la memoria de los niños. Tú empiezas diciendo: “fui al mercado y compré huevos”. Cada participante debe ir añadiendo un producto, mencionando todos los que han dicho los participantes anteriores: "fui al mercado y compré huevos, sal, pan, leche..." ¡Vuestra lista puede ser interminable! A partir de 4 años

11. El juego de las canciones

Uno de los ocupantes del coche enuncia una palabra, por ejemplo, "felicidad" y el resto debe ir cantando canciones que la contengan por turnos. Si los niños son muy pequeños, podéis ampliar el repertorio con melodías que hablen de animales o que tengan nombres propios.  

12. Matrículas: Cifras y letras

Con las matrículas de los coches se pueden hacer un sinfín de juegos. Pídeles que te digan una palabra que contenga las letras de la matrícula del coche de delante, o una frase en la que cada palabra empiece por cada una de las letras. ¿Y los números? Pedir que sumen y resten sus cifras para que repase sus lecciones de matemáticas.

13. Ni sí, ni no

Juego de preguntas en que está prohibido responder “sí” y “no”. El que lo haga, pierde.

14. Trabalenguas

Enseñar y repetir un difícil trabalenguas e inténtalo tú con él. Si ve que tú también te equivocas, aunque sea aposta, las risas estarán aseguradas. Después podéis probar con adivinanzas y chistes.

15. Cantar canciones y ver una Peli

¿Te acuerdas de las canciones que tú cantabas cuando ibas de vacaciones?....

También instalar un DVD portátil puede ser una buena solución ya que un disco con canciones o una película dura más de una hora, en la que estará entretenido

 

Muchos de estos juegos se pueden hacer varias veces durante el verano y algunos pueden hacerse en un mismo día. Uno de esos ratos diarios que los psicólogos modernos llaman "de calidad", ratos de esos que los niños recordarán mucho tiempo y que pueden ayudar a convertir un viaje, en un "viaje inolvidable".