Muchos recordaremos cómo disfrutábamos de las noches de verano en el pueblo observando las estrellas. Una experiencia de las que dejan huella a niños (y a los no tan niños) y que cada vez resulta más difícil de experimentar debido a la fuerte contaminación lumínica de nuestras ciudades.

¿Qué tiene el espacio que tanto atrae a los más pequeños? para la imaginación de un niño: el cielo es un lugar infinito que explorar y esta lleno de viajes en cohete, aventuras espaciales, superhéroes vulnerables a la Kriptonita, caballeros Jedi que salvan la galaxia… sin duda, generan tantas preguntas como historias fantásticas que vivir, en la mente de los niños.

Y es que, el cielo está lleno de sorpresas; Los Planetas, la Luna, las Galaxias, Estrellas Fugaces, Satélites y también criaturas y seres increíbles, figuras que, como en un puzzle, se ocultan entre las más de 6.000 estrellas que vemos en el firmamento.

Una experiencia única que en compañía de los más pequeños de la casa se convertirá en inolvidable.

En el caso de los niños, a partir de cierta edad, ya con 5, 6, 7 años, el interés y curiosidad por el espacio se acentúa. Conocen el Sistema Solar en el colegio, saben lo que es una nave espacial y entienden que la Luna es el único satélite de nuestro planeta. Telescopio niños fancy

No debemos entonces frenar su curiosidad, si no que debemos potenciarla porque el conocimiento de las ciencias en general, y de la astronomía en el caso que nos ocupa, tienen muchas ventajas para el niño.

  • Le permite ampliar su visión del mundo y de la naturaleza. Potenciando su imaginación al tratar de visualizar los conceptos astronómicos que está aprendiendo.
  • Conocer mejor el planeta, su funcionamiento y las consecuencias de sus actos en el medio ambiente.
  • La astronomía engloba muchísimas disciplinas de la ciencia y la ingeniería, por lo que permite a los jóvenes adquirir conocimientos de muchas áreas: geología, geografía, física, matemáticas, telecomunicaciones, aeronáutica…
  • Le permite formar su idea y opinión de noticias relacionadas con el cielo. El lanzamiento de cohetes, las sondas espaciales, los robots marcianos, la caída de chatarra espacial, el descubrimiento de nuevos planetas, la posibilidad de existencia de vida en algún confín del universo o que se haya encontrado agua fuera de la tierra… todo eso es algo que está a la orden del día en nuestros telediarios.

 

Os dejamos con algunos consejillos y algo de material para que podáis acompañar a vuestros hijos en ese viaje fuera de las fronteras de nuestro planeta.

Para observar el firmamento y poder jugar a reconocer las miles de estrellas cada una con su nombre, lo primero que tendremos que hacer es ir al lugar adecuado.

Lo ideal para observar las estrellas es ir a un lugar alejado de núcleos urbanos, donde la luz emitida sea la mínima posible. La montaña nos ofrece el observatorio perfecto. Los refugios y las casas rurales apartadas de los núcleos urbanos nos ofrecen un observatorio perfecto si vamos con niños. Los niños más atrevidos pueden completar la aventura con una acampada o con un vivac, durmiendo bajo un techo de estrellas.

Una vez elegido el lugar para observar las estrellas, hemos de tener en cuenta una serie de consejos:

  • Podemos tardar entre 5 y 10 minutos en acostumbrar nuestro ojo a la oscuridad, tenemos que ser pacientes. La paciencia es fundamental por lo que es importante para que los niños no pierdan la atención, tener preparada alguna historia o cuento que les haga estar atentos.
  • Es preferible elegir noches despejadas y secas pues la claridad con la que veremos los astros aumenta considerablemente.
  • Vamos a pasar mucho tiempo parados y al aire libre. Hay que prepararse ropa de abrigo y un lugar cómodo para sentarse o tumbarse. Un buen aislante es muy recomendable.
  • En el cielo podemos encontrar miles de estrellas y cada una se puede ver desde una posición y en una época determinada. Hay que informarse bien de qué estrellas podremos observar.